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AMEVEA PERU 2002
Primer Seminario Internacional
6, 7 y 8 de marzo del 2002, Lima, Perú

Modelos Econométricos para Maximizar la Rentabilidad
de la Nutrición en Broilers

Ricardo Valdivia R., Ph.D.


INTRODUCCION

La nutrición aplicada a la producción animal busca maximizar el retorno económico de los nutrientes del alimento en productos de origen animal.

De la aplicación de la economía a la producción se desprende axiomáticamente que el punto de máxima productividad en el crecimiento de un broiler no concuerda necesariamente con el óptimo económico y lo opuesto tampoco, y lo mismo es válido para otras especies animales de producción.

Los pollos de engorde, como otras especies productoras de carne, tienen durante el ciclo completo de vida una fase de crecimiento acelerado, que se presenta con el periodo de maduración sexual (Maynard y otros, 1979). Periodo de máxima eficiencia nutricional y óptima rentabilidad.



Heady, Balloun y McAlexander en 1956, desarrollaron los primeros modelos de análisis marginal de la producción de broilers para explicar la formulación de raciones a costo mínimo y el peso de venta óptimo. Era necesario determinar el nivel óptimo de alimentación y el peso de venta más rentable. Esto fue hecho maximizando las ganancias sobre los costos y teniendo en cuenta los resultados de las raciones de costo mínimo. En aquél entonces su estudio estaba solamente basados en el nivel variable de proteína de la ración que variaba con diferentes precios de insumos.

Heady y Bhide publicaron en 1983 un libro titulado "Livestock Response Functions" describiendo la evaluación económica de varias formas de producción animal. Comentaban que en el mundo los investigadores gastan tiempo, esfuerzos y dinero estimando la producción dentro de un conjunto muy limitado de condiciones, fuera de las cuales no son utilizables. Agregaron, que las funciones productivas permitirían a los granjeros tomar decisiones económicas más acertadamente.

H.J. Almquist (1953) propone la aplicación de la ley de retornos marginales decrecientes para estimar los requerimientos de vitaminas del complejo B.

Numerosos investigadores han contribuido para desarrollar los modelos de economía de la producción como, S. D. Hurwitz (1978) , G. M. Pesti (1986, 1992), B. R. Miller (1986), G. C. Emmans (1987, 1995), entre otros.

MODELOS DE OPTIMIZACIÓN ECONÓMICA

Las proyecciones de producción son más exactas y precisas cuanto más variables se incluyen el modelo matemático, siendo las principales el régimen nutricional, el tipo de alojamiento, la temperatura y la genética.

La uniformidad genética de las aves modernas permite que las proyecciones se cumplan con mayor exactitud. Las Tablas de Crecimiento y Estándares de Producción se utilizan como guías para controlar el desarrollo de la parvada, la ganancia de peso por día, el consumo y conversión del alimento, dentro de las condiciones particulares de crianza, siendo la temperatura una de las variables con más influencia. La termoneutralidad tiene un rol importante sobre la productividad, siendo aconsejable mantener las aves dentro de este rango de temperatura (Lesson S. y J. D. Summers, 2001).

Los modelos desarrollados en cada empresa permiten tomar decisiones, como qué stock genético debería utilizarse, el tamaño de ave más rentable de producir, la edad óptima de comercialización, proyección de la cantidad y tipo de alimento a enviarse a las granjas.


Por muchos años, la formulación de raciones a mínimo costo ha sido la principal herramienta de reducción de costo del alimento y maximización de ganancias para las compañías de alimentos y las empresas integradas de producción de broilers. Actualmente, existen varios métodos de formulación para la optimización económica del alimento con más opciones de aplicación comercial tales como, formulación paramétrica, formulación estocástica, formulación multilotes y multiplantas. El problema con las raciones de costo mínimo es que no determinan la productividad o desempeño de las aves.

Brown y Arscott (1960) incluyeron el análisis marginal de producción mejorando el modelo de programación lineal a costo mínimo. Indicaban que el retorno marginal podría ser balanceado con el costo marginal y las ganancias podrían maximizarse con un especificado grupo de ingredientes. Este modelo examinaba el peso más rentable de los broilers y la cantidad de proteína y energía consumidas, encontrando el costo mínimo de varias mezclas de alimentos para diversas especificaciones de proteína y energía. Su diseño experimental usó cuatro niveles diferentes de proteína combinados con tres niveles de energía para dar 12 combinaciones diferentes de proteína-energía. La programación lineal fue usada para determinar la ración más rentable basada en periodos de alimentación de nueve y diez semanas. Concluyeron que el examen de los datos experimentales y el análisis económico apoyó la hipótesis que el nivel óptimo de nutrientes para las raciones es tanto una cuestión económica como biológica.

Pesti y colaboradores (1986) mostraron que la respuesta de producción de broilers a niveles de energía y proteína alimentaria muestra ingresos marginales decrecientes y cómo el cambio de precios de ingredientes tales como un ingrediente principal alto en energía (maíz) y uno alto en proteína (torta de soya), afectan los requerimientos alimentarios de proteína y energía que minimizan el costo por kilo de carne. Su modelo incluyó productividad marginal decreciente para cada suministro.

Continuó con estudios de programación cuadrática para determinar las restricciones del costo mínimo de proteína y energía de una ración para maximizar el peso y mejorar la rentabilidad de broilers. Demostró que existen ahorros considerables que pueden ser efectuados por los productores de broilers usando modelos de programación cuadrática para determinar las concentraciones más rentables de proteína y energía que necesitan ser alimentadas mientras sus precios cambian. El modelo tuvo una versión comercial, pero tenía algunas limitaciones prácticas que impidieron generalizar su uso.

Existen numerosos modelos matemáticos aplicables a la producción basados en regresiones matemáticas simples y compuestas, modelos de superficies de respuesta y modelos más avanzados de aplicación más académica que práctica.

Un modelo simple puede ser aquel que determina la relación del contenido de un nutriente (X) con una variable o índice productivo (Y) como la ganancia de peso o la Conversión Alimenticia. El nutriente puede ser la energía del alimento, la proteína, aminoácidos, vitaminas, minerales y cualquier otro que pueda ser conocido su contenido en el alimento.

En el caso de la eficiencia económica de la suplementación con vitaminas, Tinoco, R. (1985) determinó la relación del contenido de biotina agregada al alimento de pollos en crecimiento y la respuesta en la ganancia de peso. Obtuvo la regresión,

Y peso vivo, kg = 1,5057 + 0,0285 X, r = 0.68

En aquel momento la relación económica de acuerdo con el precio del pollo y la biotina era de 1:9 es decir una inversión de unidad monetaria lograba un retorno económico de 9 en ganancia adicional de peso. El mismo experimento se llevó a cabo con cerdos (Coronado G., 1989) y se obtuvo la regresión cuadrática,

Y peso vivo, kg = 0,356 + 0,162X - 0,035X2 y R2 = 0,825

Así mismo, la corrección con aminoácidos sulfurados del alimento de broilers incrementa la ganancia de peso y el retorno económico con cualquier nivel de energía como comentan B. I. Fancher y L.F. Azevedo (1997). Al respecto existen numerosos trabajos de investigación con otros aminoácidos limitantes en el alimento.

Si embargo, la energía del alimento es la variable de mayor impacto económico en el costo de producción. En el cuadro siguiente se muestra la relación de la energía metabolizable del alimento y su efecto en la ganancia de peso y la conversión alimenticia. Ambas variables curvilíneas son mejor descritas por una regresión de segundo orden (cuadrática):

Y = a + b1X + b2 X 2 + e

con valores para los coeficientes de regresión que dependen del lugar, los precios del alimento, precio del pollo en el mercado y condiciones de crianza.


Con los datos obtenidos, se puede determinar otras variables económicas que permiten tomar decisiones sobre la energía del alimento que consumirían las aves para obtener la mejor rentabilidad dependiendo el valor del kilo de pollo. En el ejemplo particular 3,050 kcal / kilo de alimento fue más rentable.


Otra variable importante es el costo por kilo de pollo en función de la edad del mismo, que permite determinar la edad más conveniente para la venta o sacrificio de las aves, tal como se muestra en la figura que sigue,


Los modelos de superficie de respuesta, muy utilizados en experimentos agronómicos, también son aplicados a la producción animal. Heady y Bhide (1983) proponen modelos de superficie de respuesta para la producción de carne, huevos y leche.

En estos modelos existen numerosos puntos isocuánticos en la superficie de respuesta que permiten obtener la misma respuesta productiva, pero cada punto tiene diferente costo de producción, de acuerdo con determinada combinación de energía y proteína en la ración.

Para determinar las funciones de respuesta productiva, hay que realizar un diseño con una matriz con cantidades crecientes de energía (X) y proteína (Z) en la fase experimental. De otro lado, se determinan las variables de interés económico, como ganancia de peso, producción de huevos, conversión alimenticia, costo por unidad de producto logrado, tiempo óptimo de crianza, entre otros. Como ejemplo para la producción de huevos se determinó la función con las siguientes características,

Ycosto por kilo de huevos/periodo = a + b1X - b2Z + b3X2Z2 + e


También, el ajuste o la disminución de la variabilidad de los procesos productivos (llámese desviación estándar, coeficiente de variación) es otra manera de reducir el costo de producción. Primeramente es necesario determinar la magnitud de la variabilidad del proceso productivo de interés, por ejemplo el rango de pesos de pollos a determinada edad en función del sistema de crianza y seguidamente determinar la contribución de cada una de las variables que intervienen en la variabilidad total del proceso. Para la normalización o estandarización del proceso productivo se analizarán prioritariamente aquellos que tengan una mayor influencia económica con la variabilidad del proceso.





BIBLIOGRAFIA


Almquist, H. J., (1953). Application of the law of diminishing returns to estimation of B-vitamins requirements of growth. Poultry Sci. 32:1001.

Brown, W. G. and G. H. Arscott. (1960). Animal production and optimum ration specifications. Journal of Farm Economics. 42(1): 69-78.

Coronado, G. (1989). Suplementación de biotina para cerdos de carne. Tésis, Fac. Medicina Veterinaria, Univ. Nac. Mayor de San Marcos. Lima, Perú

Emmans, G. C. (1987). Growth, body composition and feed intake. World´s Poultry Sci. Jorn. 43:208-227.

Emmans, G. C. (1995). Problems in modelling the growth of poultry. World´s Poultry Sci. Jorn. 51:77-89.

Fancher, B. I y L. F. Azevedo (1997). Sistemas de mejoramiento de toma de decisiones en la industria avícola moderna. Memorias del IX simposio de avances tecnológicos. NOVUS. México. 31-40

Heady, E. O., S. Balloun, and R. McAlexander. (1956). Least cost rations and optimum marketing weights for broilers. Iowa Agricultural Experimental Station, Research Bulletin 442.

Hurwitz, S., D. Sklan and I. Bartov, (1978). New formal approaches to the determination of energy and amino acid requirements of chicks. Poultry Sci. 57:197-205.

Leeson S. y J.D. Summers. (2001). Scott´s Nutrition of the Chicken. University Books, Guelp, Ontario.

Maynard L. A., J. K. Loosli, H. Hintz and R. G. Warner. (1976). Animal Nutrition. McGraw-Hill Book Company. New York.

Miller, B. R., R. A. Arraes, and G. M. Pesti. (1986). Formulation of Broiler Finishing Rations by Quadratic Programming. Southern Journal of Agricultural Economics. 18 (1): 141-50.

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Pesti, G. M., R. A. Arraes, and B. R. Miller. (1986). Use of the quadratic growth response to dietary protein and energy concentrations in least-cost feed formulation. Poultry Science. 65: 1040-51.

Pesti, G. M., and B. R. Miller, (1992). Animal Feed Formulation: Economic and Computer Applications. Van Nostrand Reinhold, New York, NY.

Tinoco, R. (1985). Niveles de biotina en dietas prácticas para pollos de carne. Tésis, Fac. Medicina Veterinaria, Univ. Nac. Mayor de San Marcos. Lima, Perú


 

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